Capitulo 41

 Tú y yo nos entregamos mucho.

Aún sigo preguntándome como es posible que después de entregar la piel, cada caricia, cada beso.

Cada mirada, cada risa, cada plática sobre los miedos, las preocupaciones, los gustos, cuando nos consolamos, cuando llore en tu hombro y me sostuviste, no me dejaste caer, cuando dijiste que siempre estarías para mí después de estar en mis momentos más difíciles.

Cuando quise tomar el siguiente paso, tú no quisiste. "Que no tienes tiempo para eso, que no haces esas cosas".

Todo lo que quería era platicar más, saber más de ti, si estás bien, si comiste sano, si estás durmiendo tranquilo, como van tus preocupaciones, que tal estuvo el trabajo, salir, no importa si no hay dinero, no busco grandezas ni lujos, hubiera sido perfecto tomar un café, o ver una película en mi casa de esas de suspenso americanas del 2000 que son malísimas y tanto te gustan, comprarte esa visera de dormir de Zoro que querías, consolarte de lo dura que puede ser la vida a veces, ir a la playa juntos, dormir juntos....

Más de un año enredándonos en la piel el uno al otro, como se supone que no haya sentido nada cuando me encantabas tanto desde el comienzo y me gustaba lo que poco a poco llegaba a ver de ti.

Querer conocer más facetas tuyas. Te llegué a celar y no te espantaste, dijiste que te gustaba.

Te llegué a hablar desde lo profundo de mi y no huiste, me respetaste, no me hiciste sentir como un objeto sexual.

Me ayudaste a sanar tanto, demasiado, cuando pensé que esa rotura nunca se curaría.

¿Por qué no querías?  

Te hablé directamente, nunca dijiste si me querías también, pero no me sueltas.

No me sueltas y mi corazón sangra cada vez que me pones un "te extraño" y luego no dices nada.

No sé que extrañas....

Dices que extrañas tocarme, echarnos, conversar, ver películas...

Te digo para ser amigos normales, para mantener la plática, no echar por la basura todo lo que compartimos y el cariño que te tengo, no quieres, no quieres venir solo para platicar o ver películas.

Te digo que si estás caliente, te vayas con otra que te dé lo que estás buscando, y no quieres. No quieres a nadie más dices.

Pero entonces no soy suficiente para hacerte desear una relación conmigo. 

Yo solo quería ser tu mejor amiga, tu amante tu cómplice, tu lugar seguro, tu confort, tu pareja, tu leal, tu compañera de vida hasta donde lleguemos.

Está bien si no soy esa persona, o si no estás listo para una relación , si encontraras a alguien que te sume y te haga feliz, dolería como mierda pero verte sonreír sería mi alivio. Pero no me sueltas.

¿Entonces que quieres?

Te advertí lo mucho que me duele cuando vuelves, me haces dudar demasiado hasta de mí. 

Te advertí que podría llegar a resentirte tanto y a mí por no ser lo suficientemente fuerte para bloquearte de todos lados.

Eres un egoísta.

Y aún te quiero cuando recuerdo todo lo fantástico que compartimos.

Pero no eres para mí, no estás decidido, no me merezco eso.


Entradas más populares de este blog

Más notas

Capitulo 37