Capitulo 29
Hacia ya bastante tiempo que no me dedicaba a todo esto, el nivel de tensión y trauma es alto. Recordar todos esos factores que me llevan al borde del colapso, es como ahogarme en un mar donde las aguas son el miedo de repetir la historia.
Y ello me mantiene en estado de alerta, cómo un niño a la defensiva que perdió su inocencia y actúa cauteloso ante todo. O un cachorro asustado que mantiene a todos lejos.
La ansiedad y el corazón traman un complot contra mi razón.
Esto soy yo ahora, una lucha interna que me abruma y me mantiene aislada del mundo exterior.
Busco refugio en momentos, recuerdos o por última instancia, personas.
Pero así mismo, prefiero la soledad... Un tanto paradójico.
No debo olvidar de respirar.